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Transformación energética

En uno de los últimos informes regionales de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) se destacó la expansión de energía eléctrica en la región, la cual contaba con un déficit de acceso de 10,96 % en el año 2000, el cual fue reducido drásticamente a 2,85% en 2018. Actualmente, sólo 18,1 millones de personas siguen rezagadas del sistema. Los avances en esta materia hacen que la CEPAL proyecte una universalización del sistema eléctrico en espacios urbanos para 2030, aunque no solo basta con generar y distribuir energía suficiente, sino también asegurarse de que se produzca de manera sostenible en términos ambientales.

La necesidad de implementar matrices energéticas más limpias colocó sobre la agenda una transición necesaria, a la cual además se le agregó el factor geopolítico tras la invasión rusa a Ucrania que encarecieron los precios de todos los insumos energéticos alterando gravemente los proyectos regionales de transformación energética.

En este marco, consideramos necesario analizar el contexto energético de Brasil, México, Colombia y Argentina, donde Ágora desarrolla su trabajo, a fin de reconocer, en este clima de incertidumbre, hacia dónde apuntan las agendas de nuestros países.

ARGENTINA

ISSUES PARA LAS EMPRESAS

El sector privado local realiza dos grandes apuestas para liderar la transformación energética del país: el impulso de las inversiones en la producción de biocombustibles y la ejecución de ambiciosos proyectos para la producción de gas natural no convencional. Estos últimos se nuclean en “Vaca Muerta” en centro oeste del país, y en la Cuenca “Austral” que compone las provincias de Santa Cruz y Tierra del Fuego al sur del país.  

Por su parte, los biocombustibles ganan mucho más terreno en el campo del país, y tienen un protagonismo más comunitario, cimentado en pymes nacidas alrededor del sector agroindustrial. En los últimos años el rubro ha ganado una enorme capacidad exportadora. Sólo en el primer semestre de 2021 los envíos de biodiesel al exterior sumaron 578.500 toneladas, un incremento del 116% en comparación al primer semestre de 2020, y si bien esta comparación debe tomarse con cuidado debido a la situación sanitaria, para junio de 2021 la industria ya había superado toda la facturación del año pasado.

¿CUÁL ES Y HACIA DÓNDE SE DIRIGE LA MATRIZ ENERGÉTICA EN ARGENTINA?

La tasa de consumo de energía eléctrica de fuentes renovables espera superar el 15% en 2022, según las estimaciones oficiales. En el marco de la COP26, la delegación argentina puso todo el interés en inversiones que generaran energía para la exportación. Por ejemplo, la empresa australiana Fortescue Future Industries acordó con el Estado una inversión de 8.400 millones de dólares para poner en marcha en 2030 un polo exportador de hidrógeno verde, con una capacidad de producción de 2.2 millones de toneladas anuales, expuesta como una fuente de empleos y de divisas genuinas para el país.

En febrero de este año, cuando Rusia inició sus operaciones militares sobre Ucrania, los precios del Gas Natural Comprimido (GNC) se dispararon, generando una situación crítica para las proyecciones energéticas del gobierno. Con un nivel de reservas crítico y un déficit energético proyectado este año, el tesoro argentino no tiene la capacidad de importar el GNC necesario para sostener la demanda, por lo que el Secretario de Energía, Darío Martínez, hizo pública la situación, reconociendo que el país solo tenía fondos para importar el 21% del gas necesario. Lo mismo sucede en el mercado de combustibles fósiles, donde el tesoro no lograría cubrir la demanda interna de gasoil, que se compone en un 30% vía importación.

A pesar de que un acuerdo energético con Bolivia revirtió la escasez de energía proyectada este año, el país parece acercarse a un punto de inflexión de cara a las reformas necesarias para conducir al país hacia una nueva matriz energética.

BRASIL

ISSUES PARA LAS EMPRESAS

El proyecto de ley 414/21 eleva el debate relativo a que todos los consumidores de electricidad, independientemente de la carga o el voltaje utilizado, puedan elegir libremente a quién comprar la energía. Hoy en día esto está restringido a los grandes consumidores, como las industrias y los centros comerciales. Los pequeños y medianos consumidores tienen que comprar al proveedor que da servicio a su zona. La medida, argumentan sus defensores, amplía la competencia en el sector y contribuye a la reducción de la factura de la luz y el país estaría en mejores condiciones para afrontar la actual crisis energética. Los críticos del proyecto de ley argumentan que introducirá un nuevo coste adicional, añadiendo el agente minorista, que actuará como intermediario entre el consumidor y el generador. 

El debate en torno a la eficiencia energética en el país también toca otro punto importante: los combustibles. En este sentido, se impulsa la electrificación de los vehículos y el uso de biocombustibles como el etanol de caña de azúcar, que podría ofrecer una cadena de suministro más eficiente en Brasil. 

¿CUÁL ES Y HACIA DÓNDE SE DIRIGE LA MATRIZ ENERGÉTICA DE BRASIL?

En Brasil, a pesar de que el consumo de energía de fuentes no renovables es mayor que el de las renovables, el uso de las fuentes renovables es mayor que en el resto del mundo: el 48,3% de la matriz energética brasileña está compuesta por fuentes renovables, y el 83% de la matriz eléctrica brasileña proviene de fuentes renovables.

Esta característica de la matriz brasileña es muy importante. Como el país utiliza más energía de fuentes renovables que otros países, al dividir la emisión de gases de efecto invernadero por el número total de habitantes de Brasil, veremos que el país emite menos gases de efecto invernadero (GEI) por habitante que la mayoría de los demás países.

Uno de los mayores retos del país está en el sector del transporte, que utiliza principalmente combustibles fósiles, dado el tamaño del país y su dependencia del transporte por carretera.  Ante esto, una de las iniciativas es fomentar el uso de biocombustibles.

Además, se está desarrollando el programa Combustible del Futuro, que propone medidas para aumentar el uso de combustibles sostenibles, integrando políticas públicas centradas en la reducción del carbono medio de la matriz de combustible.

COLOMBIA

ISSUES PARA LAS EMPRESAS

La transición energética implica que muchos sectores económicos se adapten a una economía de carbono-neutralidad. Adnan Z. Amin, director general de la Agencia Internacional de Energías Renovables, afirma que la combustión de un kilo de hidrógeno genera tres veces más energía que la de un kilo de gasolina.  En este sentido, el hidrógeno representa un elemento fundamental que permitiría la des-carbonización de los sectores de movilidad, generación eléctrica e industria. 

También, las empresas privadas ya han empezado a contribuir a la transición energética, mediante la alianza Carbono Neutralidad, donde 100 empresas buscan combatir el Cambio Climático.

¿CUÁL ES Y HACIA DÓNDE SE DIRIGE LA MATRIZ ENERGÉTICA DE COLOMBIA?

Según el Ministerio de Minas y Energía, se espera que el valor ronde el 12% del total, con el fin de lograr la “carbono neutralidad” para el 2050. Sin embargo, según el BID, Colombia posee una de las matrices energéticas más limpias del mundo, pues el 68% de la energía proviene de recursos hídricos, que clasifica como un tipo de energía renovable. Igualmente, la implementación de la transición implica pasar del 1% de Fuentes No Convencionales de Energía Renovable que se tiene en la matriz energética. Al buscar una matriz energética más limpia Colombia sería muy apetecida por inversionistas extranjeros, lo que incrementaría el desarrollo y competitividad.

MÉXICO

¿CUÁL ES Y HACIA DÓNDE SE DIRIGE LA MATRIZ ENERGÉTICA DE MÉXICO?

Tras la reforma energética de 2013, el país mantiene la propiedad  sobre los hidrocarburos y ejerce la planeación y el control del sistema eléctrico nacional. A partir de esto, la participación de empresas privadas en el sector energético trajo consigo inversión significativa; por ejemplo, datos de la Secretaría de Economía indican que en los primeros tres años de implementada la reforma (2015-2018), se recibieron más de 9 mil 500 millones de dólares de inversión extranjera en el segmento de energía eléctrica.

Por su parte, en el sector hidrocarburos, de acuerdo a la asociación que representa a las empresas de hidrocarburos en México (AMEXHI), en proyectos de exploración y extracción, las empresas privadas han invertido casi 18 mil millones de dólares entre 2015 y 2021 y existen 42 mil millones de dólares en planes aprobados por  la Comisión Nacional de Hidrocarburos (CNH). 

Por otro lado, se generaron farmouts para compartir riesgos financieros, tecnológicos y geológicos, y complementar sus capacidades operativas, con el objetivo de estabilizar e incrementar su producción gradualmente. En cuanto a la producción de energías limpias, entre el primer trimestre de 2017 y el primer trimestre de 2021, creció un 55.1%. Por su parte, entre 2018 y 2021, se incrementó la participación de energías renovables en la matriz energética de 21%  a 27.5%, reduciéndose las que hacen uso de combustibles fósiles en un 5.7%.

Vale insistir en que, si la reforma constitucional en materia eléctrica hubiese sido aprobada por el Congreso el pasado mes de abril, generaría un impacto sobre los ámbitos económicos del país. Sin embargo, el motivo de grandes proporciones en todos los costos e impactos por la decisión de reconfigurar las reglas del mercado energético seguirán y, por tanto, las inversiones privadas en el sector energía, eventualmente se detendrán.

El informe completo aquí.

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